Masako, Kuniko, Yoshie y Yayoi trabajan en el turno nocturno de una fábrica de comida preparada de los suburbios de Tokio. Todas tienen graves problemas tanto de dinero como familiares (maridos infieles, suegras discapacitadas o hijos imposibles) y se desenvuelven en una atmósfera hostil e inhóspita. En el caso de Yayoi desemboca en el asesinato de su marido cuando éste la agrede físicamente. Masako la ayudará a deshacerse del cuerpo, ingrata tarea para la que contarán con la ayuda de las otras dos compañeras de trabajo, Kuniko y Yoshie. Juntas descuartizarán el cadáver y lo desperdigarán por varios puntos de Tokio. La policía sospecha de ellas pero todavía no tienen pruebas. Mientras tanto, un prestamista vinculado a los yakuza chantajea a las mujeres para que se ocupen de más cadáveres.Out causó una gran conmoción en Japón y donde ha sido galardonada con el Gran Premio de Escritores de Misterio.
Es uno de los libros que más me han asombrado en lo que llevo de año; se trata de una novela negra en la que desde el principio conoces al asesino pero no por ello deja de ser inquietante y de tenerte en vilo y es que desde que lo abres no puedes parar de leer y saber qué será de sus protagonistas: cuatro mujeres a las que la vida no les ha sonreido y que se encuentran rodeadas de miseria moral y material.
La novela nos muestra diferentes tipos de mujeres alejadas del tópico de la mujer japonesa: tenemos a la sumisa acobardada, la materialista-consumista que quiere aparentar lo que nunca será, la mujer mayor llena de penurias económicas que se dedica a su familia y se ha convertido en una exclava sin necesidades propias y Masako, la mujer fria e inteligente que toma las decisiones que pueden salvarlas a todas o hundirlas definitivamente.
"Out" nos muestra un Japón muy diferente al fashion y geek al que estamos acostumbrados, aquí no hay mujeres dulces y elegantes ni hombres exquisitamente educados, lo que esta novela nos enseña es el Japón sucio y nocturno, el de las fábricas de noche llenas de inmigrantes y autóctonos incapaces de conseguir un trabajo mejor, un mundo en el que la incomunicación ha ganado la batalla y todos sus personajes se encuentran en la más absoluta soledad, un mundo en el que puedes encontrar a una mujer dispuesta a descuartizar a un desconocido a cambio de dinero, un mundo lleno de recelos y sospechas por culpa de cualquier detalle sin importancia.
El ritmo es lento y eso ayuda a que el lector conforme avanza en la lectura tenga la misma sensación de claustrofobia y amenaza constante que tienen las protagonistas, llega un momento en que no puedes evitar verlas como ratas en un laberinto con dos salidas: una las salvará y otra las hundirá y la elección no está en sus manos.




















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada