En 1967, Adam Walker, un joven poeta ávido de vida y literatura, estudia en la Universidad de Columbia, se opone a la guerra de Vietnam y es muy apuesto. Una noche, en una fiesta de estudiantes, conoce a una pareja de franceses sofisticados, Rudolf y Margot. Tras varios días en que ambos ejercen su ambigua seducción sobre el inocente americano, Rudolf, le ofrece a Adam la dirección de una revista literaria que él financiará. Adam ya sospecha que quizá el profesor sea un hombre peligroso, pero no puede resistirse a su oferta. Y tampoco se resistirá a la insinuante Margot... Pero, en estos juegos peligrosos, ¿quién es la presa y quién el cazador? Vaya por delante que Paul Auster forma, junto con Haruki Murakami y Almudena Grandes, mi tríada literaria, son mis escritores favoritos y cada vez que publican un libro es seguro que lo voy a comprar, es lo que tiene ser admiradora incondicional aunque alguno de sus libros me haya decepcionado en el pasado.
En esta nueva novela Auster ahonda en el erotismo, la venganza, el crimen, la filosofía, y utiliza de nuevo al personaje protagonista para exponer sus filias y fobias y, como en cada novela, aprovecha para posicionarse en el mundo político, para hacer una declaración de ideas tanto de hechos presentes como pasados, así como para hacer un repaso de su vida ya que son bastantes los puntos en común que Adam (el protagonista) tiene con Auster y es que, parece que cada novela no sea, sino un nuevo intento de reestructurar su propia trayectoria vital.
Vuelve a contar una misma historia desde diferentes puntos de vista bien estructurados y nos ofrece un giro inesperado hacia la mitad del libro que hace que nos replanteemos la novela tal y como imaginábamos que sería en base a la primera parte.
Paul Auster es un buen contador de historias, sabe utilizar acontecimientos vitales que nos pueden parece triviales e intrascendentes a primera vista y los dota de una importancia del estilo "el batir de alas de una mariposa que causa un huracán en la otra punta del mundo" y para conseguirlo sabe servirse de la filosofía, de la historia y del estilo narrativo como pocos y en este libro queda patente.




















1 comentarios:
Yo no tengo ninguna tríada literaria, pero para empezar Paul Auster también formaría parte de ella. Yo he leído Viajes por el Scriptorium, Locuras de Brooklyn, El país de las últimas cosas y El libro de las ilusiones, en ese orden (del primero no me enteré de nada, pero me atrajo su forma de escribir, de describir y reflexionar, escribí sobre ellos en mi blog). ¿Tú los has leído todos? Tengo una amiga que me dejará el de La noche del oráculo y otra el que has descrito en tu entrada, que pinta muy bien.
Un saludo!
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