Acabó una de las series más esperadas de la temporada 09/10, una serie que tenía muchos puntos para convertirse en un clásico aunque sólo fuera por los nombres que había tras el proyecto: la HBO, Tom Hanks, Steve Spielberg y por el dinero que se había invertido en el proyecto. Reconozco que no me llamó la atención la primera vez que oí hablar de ella, no soy amante del género bélico y Spielberg no está entre mis directores favoritos (lo sé, soy una hereje) pero cuando en The Tv Slayers decidimos que hablaríamos de ella en el Semáforo Grupal la semana de su estreno me propuse ver el piloto, un capítulo que me gustó tanto que caí rendida en seguida, segura que estaba de estar ante un clásico. La serie sólo ha durado 10 capítulos, una duración perfecta para lo que pretendía enseñar la serie, dando en cada momento lo que el espectador ha pedido, emotividad, escenas bélicas, acción, reposo... todo ello desde el punto de vista de los tres protagonistas basados en personas reales que se enfrentaron a la guerra y se vieron afectados por ella de diferentes maneras.
Tenemos a John Basilone, de origen italiano se alista a los marines con la esperanza de convertirse en un héroe, ya en la primera batalla a la que se enfrenta, Guadalcanal, destaca entre el resto de marines, lo que le hace ganar una medalla y volver a USA, donde es aclamado como un héroe. Con un futuro inmadiato que le sonríe pese a las pesadillas y los remordimientos por sobrevivir decide volver a prestar sus servicios al ejército y conoce a la mujer de su vida, de la que se tiene que separar poco después al ser llamado a filas de nuevo. El capítulo de "Iwo Jima" centrado en Basilone es de los más emotivos de la serie, la batalla que da título al capítulo sólo aparece los últimos cinco minutos, los suficientes para truncar la vida del héroe nacional.
Leckie nos muestra las condiciones extremas con las que tuvieron que enfrentarse los marines: lluvia constante, temperaturas elevadas, sin comida, sin agua... condiciones que hicieron mella en muchos combatientes que no pudieron soportarlas. El momento en el que Leckie se derrumba y es internado en una clínica mental es de los más desgarradores; el capítulo nos muestra las heridas del alma, aquellas que no se ven y que persisten años después de acabar el conflicto.
El último marine al que conocemos es Eugene, es joven y entusiasta, desea alistarse en los marines pese a la oposición de sus padres; cuando llega el día de alistarse es uno de los más felices de su vida pero el momento en el que entra en batalla se da cuenta de que ha sido un error, él no tendría que estar allí. Conforme avanzan los capítulos y los enfrentamientos con los japoneses vemos como el odio en Eugene se va haciendo cada vez mayor, hay escenas en las que, toda la compasión que sentimos por él al principio de la serie desaparece cuando vemos la clase de persona en la que se está convirtiendo, afortunadamente tiene su momento de redención con una mujer a las puertas de la muerte, un momento que le abre los ojos y le muestra el horror en el que está participando, un horror del que se había distanciado como si de un videojuego se tratase.
El final de la guerra trae la vuelta a casa a la que cada uno de nuestros protagonistas se enfrenta de manera diferente, Basilone muere en batalla y será recordado por la mujer con la que estuvo casado tan sólo siete meses, Leckie se va recuperando poco a poco, consigue volver a su antiguo trabajo y decide dar el primer paso con la mujer de la que siempre ha estado enamorado y a la que nunca se ha atrevido a acercarse pero después de estar en la guerra sabe que no hay tiempo que perder. Eugene rechaza todo lo que ha vivido, reniega de lo que ha hecho y decide no volver a ponerse un traje militar y no quiere volver a coger un arma en su vida, puede que el país esté en paz pero el no lo está consigo mismo, sigue teniendo pesadillas y no encuentra su lugar, se ha quedado atascado. En The Pacific no sólo nos han mostrado diferentes maneras de enfrentarse a la guerra sino también cómo sobrellevar la paz.
The Pacífic no se ha centrado únicamente en los tres protagonistas de la serie, ha habido todo un elenco de secundarios que han dado las réplicas necesarias para entender a Leckie, Basilone y Eugene aunque no todo ha sido momentos íntimos y personales. En la serie también ha habido tiempo para las batallas, batallas que han ido in crescendo con el avance de los capítulos y que no se han ahorrado el horror de la guerra.
A destacar la banda sonora, con música de la época y música creada por Hans Zimmer, Geoff Zanelli y Blake Neely, una banda sonora que está a la altura de la serie. Os dejo el link a Spotify.
No quiero acabar este post sin mencionar la cabecera de la serie, elegante, sobria y efectiva, una cabecera en sintonía con la serie y muy efectiva.
Tenemos a John Basilone, de origen italiano se alista a los marines con la esperanza de convertirse en un héroe, ya en la primera batalla a la que se enfrenta, Guadalcanal, destaca entre el resto de marines, lo que le hace ganar una medalla y volver a USA, donde es aclamado como un héroe. Con un futuro inmadiato que le sonríe pese a las pesadillas y los remordimientos por sobrevivir decide volver a prestar sus servicios al ejército y conoce a la mujer de su vida, de la que se tiene que separar poco después al ser llamado a filas de nuevo. El capítulo de "Iwo Jima" centrado en Basilone es de los más emotivos de la serie, la batalla que da título al capítulo sólo aparece los últimos cinco minutos, los suficientes para truncar la vida del héroe nacional.
Leckie nos muestra las condiciones extremas con las que tuvieron que enfrentarse los marines: lluvia constante, temperaturas elevadas, sin comida, sin agua... condiciones que hicieron mella en muchos combatientes que no pudieron soportarlas. El momento en el que Leckie se derrumba y es internado en una clínica mental es de los más desgarradores; el capítulo nos muestra las heridas del alma, aquellas que no se ven y que persisten años después de acabar el conflicto.
El último marine al que conocemos es Eugene, es joven y entusiasta, desea alistarse en los marines pese a la oposición de sus padres; cuando llega el día de alistarse es uno de los más felices de su vida pero el momento en el que entra en batalla se da cuenta de que ha sido un error, él no tendría que estar allí. Conforme avanzan los capítulos y los enfrentamientos con los japoneses vemos como el odio en Eugene se va haciendo cada vez mayor, hay escenas en las que, toda la compasión que sentimos por él al principio de la serie desaparece cuando vemos la clase de persona en la que se está convirtiendo, afortunadamente tiene su momento de redención con una mujer a las puertas de la muerte, un momento que le abre los ojos y le muestra el horror en el que está participando, un horror del que se había distanciado como si de un videojuego se tratase.El final de la guerra trae la vuelta a casa a la que cada uno de nuestros protagonistas se enfrenta de manera diferente, Basilone muere en batalla y será recordado por la mujer con la que estuvo casado tan sólo siete meses, Leckie se va recuperando poco a poco, consigue volver a su antiguo trabajo y decide dar el primer paso con la mujer de la que siempre ha estado enamorado y a la que nunca se ha atrevido a acercarse pero después de estar en la guerra sabe que no hay tiempo que perder. Eugene rechaza todo lo que ha vivido, reniega de lo que ha hecho y decide no volver a ponerse un traje militar y no quiere volver a coger un arma en su vida, puede que el país esté en paz pero el no lo está consigo mismo, sigue teniendo pesadillas y no encuentra su lugar, se ha quedado atascado. En The Pacific no sólo nos han mostrado diferentes maneras de enfrentarse a la guerra sino también cómo sobrellevar la paz.
The Pacífic no se ha centrado únicamente en los tres protagonistas de la serie, ha habido todo un elenco de secundarios que han dado las réplicas necesarias para entender a Leckie, Basilone y Eugene aunque no todo ha sido momentos íntimos y personales. En la serie también ha habido tiempo para las batallas, batallas que han ido in crescendo con el avance de los capítulos y que no se han ahorrado el horror de la guerra.
A destacar la banda sonora, con música de la época y música creada por Hans Zimmer, Geoff Zanelli y Blake Neely, una banda sonora que está a la altura de la serie. Os dejo el link a Spotify.
No quiero acabar este post sin mencionar la cabecera de la serie, elegante, sobria y efectiva, una cabecera en sintonía con la serie y muy efectiva.



























3 comentarios:
Los tres últimos capítulos han sido maravillosos, no es que el resto no lo fueran, pero estos tres últimos me han impactado y emocionado mucho, gran serie, no establezco comparaciones con Band of Brothers, es diferente.
Muy buena crítica, pero sería mucho mejor si al principio advirtieses que contiene spoilers. :/
Besitos.
satrián: los últimos capítulos fueron desgarradores, los veía y durante los cincuenta minutos tenía un nudo en el estómago por lo mal que lo pasaba y en el último acabé con un nudo en la garganta con las escenas finales. Fue un cierre perfecto
Iván: tienes razón y te pido disculpas, normalmente aviso pero esta vez me he despistado, lo siento, no volverá a pasar :)
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