22 septiembre 2010



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Breaking Bad: esperando la muerte


Breaking Bad ha sido mi descubrimiento del verano, la serie a la que le he dedicado el visionado en maratón, una serie a la que me acerqué con reticencias ya que me habían avisado de lo angustiosa que podía llegar a ser y es que su argumento a primera vista puede echar para atrás: Walter es un hombre al que le diagnostican cáncer se ve abocado a la fabricación de anfetaminas para no dejar a su familia en la ruina cuando fallezca, partiendo de este punto nos sumergimos en una historia con unos guiones impecables y con unos capítulos llenos de grandes momentos en los que permaneces abrazada al cogín temiendo por la suerte de los personajes, unos personajes auténticos a los que puedes amar u odiar por igual.

Alerta spoiler: puede que a partir de aquí encuentres alguno que otro, avisad@ quedas

Breaking Bad es una serie que se cuece a fuego lento, con un primer capítulo lleno de acción y muy acelerado (véase la primera escena con Walter conduciendo por el desierto en la furgoneta)piensas que la serie va a tener mucho ritmo, después de todo, Walter tiene una sentencia de muerte y no le queda mucho de vida, pero en el segundo capítulo te das cuenta de que va a ser todo lo contrario, el argumento avanza paso a paso, sin prisas, lo que nos ayuda a entender mejor a los personajes, sobretodo a Walter, un ser lleno de contradicciones y paradojas, alguien por quien al principio sientes compasión y lástima por la vida que tiene pero a quien también odias en ocasiones por las decisiones que toma, por lo débil que es, por como ha sido corrompido por el dinero y el poder, porque, si en un primer momento utiliza la excusa de su enfermedad, llega un momento en el que es evidente que se ha "encariñado" con el poder, con la subida de adrenalina que provoca estar al margen de la ley y que todos te tengan por un buen hombre sin saber lo que escondes. Walter se ha convertido en un caleidoscopio, está lleno de diferentes caras, no apela al sentimentalismo ni a la comprensión, es como es, y hay que aceptarlo en su plenitud u odiarlo, como a la propia serie



El resto de personajes no se queda atrás, empezando por Jesse, el compañero de penurias de Walter, a quien conocemos como un yonki egoísta y que va ganando en profundidad dándonos algunos de los momentos más angustiosos de la serie (el capítulo en el que está esperando en casa de quienes le robaron una bolsa de anfetaminas con el hijo de ambos rodeado de suciedad es estremecedor), a Jesse lo vemos enfadado, lleno de ira, nostálgico por el amor perdido, vengativo por el amigo asesinado, deshauciado por sus padres, sin futuro, perdido, sólo y atormentado por los errores cometidos, la escena de la tercera temporada en la que está en el hospital y culpa a Walter de su soledad es desgarradora, te das cuenta de todo por lo que ha pasado y dan ganas de abrazarlo y consolarlo a la vez que odias a Walter por la manera en que lo trata y por no haberse dado cuenta de lo mucho que ha sufrido, un sufrimiento del que el propio Walter es responsable.

Hank, el cuñado de Walter es otro de los personajes que ganan más y más y que engaña a primera vista, se nos presenta como el típico cuñado bocazas, falto de tacto, chistoso y con pocas luces pero de tonto no tiene nada, al contrario, no en vano es agente de la DEA, y de los buenos, es un auténtico perro sabueso que no se rinde hasta que da con el malo, varias veces a estado a punto de atrapar y Walter y Jesse en situaciones que han hecho que me quedase sin uñas del estrés y la ansiedad provocada.

Skyler, la mujer de Walter, aparecía a principio de la serie como una ama de casa inocente y dulce, preocupada por el bienestar de su marido ajena a todo lo que le rodea pero poco a poco, como el resto de personajes también es contaminada por Walter y acaba entrando en su red de mentiras y es que, lo que empieza siendo una decisión de salvación hacia su familia por parte de Walter acaba convirtiéndose en la condena de tod@s, nadie puede permanecer ajeno pues el individuo no es un ente sin más, forma parte de una red en contínuo feedback entre las diferentes conexiones de tal manera que cualquier decisión, tarde o temprano acabará afectando al extremo más alejado de la red y esa idea, los guionistas la trasmitieron perfectamente en la segunda temporada con los inicios de cada capítulo cuya explicación no supimos hasta el final de temporada.

Breaking Bad nos ha dado capítulos maravillosos con guiones propios de una película de Óscar, desde el kafkiano "Fly" hasta el muy logrado "Cuatro días fuera", capítulos centrados en la relación Walter-Jesse, capítulos en los que no tenemos acción pero sí mucha tensión; nos está dando muchos grandes malvados: Tuco, los gemelos Moncada, Gus; nos ha dado grandes finales de temporada sin caer en el efectismo y nos va a dar una laaaarga espera hasta el estreno de la cuarta temporada.


3 comentarios:

satrian dijo...

La pareja protagonista evoluciona frente a tí, mucho más que los secundarios, aunque estos también lo hagan, siempre sorprendente y agria.

diego dijo...

"Breaking Bad" es hoy en día, una referencia en el terreno de las series. Creo, que el tiempo, ha hecho "rejuvenecer" a la serie, cosa que le está pasando también a Fringe, porque antes eran buenas y ahora son muy buenas.

Pigonna dijo...

satrian: la verdad es que todos los personajes están muy bien conseguidos, no hay ninguno que sobre y eso es bastante difícil de conseguir.

diego: en un principio no se le hizo mucho hype pero la tercera temporada a gustado tanto a espectadores y críticos que la han convertido en una serie de referencia; lo mismo le ha pasado a Fringe, después de una segunda temporada muy superior a la primera que ya era bastante buena :)

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