Los martes se han convertido en el día de las comedias gracias a la pareja compuesta por Weeds y The Big C, dos de las series con las que mejor me lo paso últimamente, aunque he de reconocer que tengo mis dudas al etiquetarlas como comedia, después de todo, The Big C arranca cuando a su protagonista le diagnostican cáncer y Weeds en las últimas temporadas había perdido bastante de la comedia que tenía al principio; supongo que Showtime tiene un estilo propio a la hora de hacer comedia, no encontramos risas enlatadas ni escenarios cerrados, tenemos toques de drama y superan los 20 minutos a los que estamos acostumbrados en el resto de cadenas pero aun así tienen grandes momentos cómicos que nos empujan a ponerles la etiqueta.

Weeds se despidió de la audiencia con una quinta temporada que confirmaba el bajón que empezó a hacerse evidente en la cuarta, el inesperado final de la temporada parecía un desesperado intento por parte de los guionistas de sacar a los Botwin de una situación que se les había ido de las manos y que había acabado con la frescura y espontaneidad que rodeaba a la familia y que tanto nos gustaba; durante la estancia de Nancy & Company en Nuevo Méjico añoramos las locas aventuras de los Botwin en Agrestic, menos mal que los guionistas recapacitaron, se libraron de la trama mejicana y pusieron a esta peculiar familia "on the road", convirtiendo Weeds en una serie de carretera. Los Botwin pasaron a ser los Newman, los han cambiado, Shane da miedo, ya no es el niño inteligente y adorable que conocimos hace seis años, ha dejado de lado las cuestiones morales y se mueve por una simple relación de coste-beneficio; Silas quiere ser un hombre de provecho, sabe que el camino que ha decidido tomar su familia va a ser su perdición pero no tiene la suficiente fuerza para salir por lo que se deja llevar con algún que otro pequeño acto de rebeldía que se queda en nada; Nancy cada vez está más perdida, sabe que no hay vuelta atrás y observa aterrada en lo que se ha convertido su familia, mientras que Andy intenta tomar las riendas y dejar de ser el perrito faldero de Nancy.
El poner a los Botwin/Newman en la carretera ha sido todo un acierto, cada capítulo nos encontramos con una nueva aventura y nuevos personajes, a cada cual más esperpéntico; la serie ha recuperado la frescura y la espontaneidad de las primeras temporadas, vuelve a ser divertida y en cada capítulo tenemos una nueva sorpresa que hace que la existencia de nuestra familia favorita sea más y más complicada. La renovacíón de la serie por una séptima temporada ha sido una noticia muy bienvenida, ¡larga vida a los Botwin!.

El visionado de Weeds siempre viene acompañado de la otra gran comedia de Showtime, The Big C, una comedia que tampoco es 100% comedia y que no encaja en la categoría de drama así que, como siempre, la dejaremos como dramedia para los que tengan la necesidad de etiquetar la serie. ¿Por qué la incluyo en este post? porque me lo paso bien con ella, no es una serie de carcajadas pero sí de sonrisas aunque parte de un tema muy duro como es el diagnóstico de cáncer de la protagonista quien decide aprovechar el poco tiempo de vida que le queda y disfrutar haciendo todo tipo de locuras que antes no hacía por miedo, por convencionalismo o por prejuicios. El cáncer rápidamente queda de lado, la serie pasa de largo los síntomas de la enfermedad y se centra en el cambio de actitud de Cathy, la protagonista, y en su intento de mejorar la relacion con quienes la rodean a los que decide no contar nada de su enfermedad y es que, si hay un adjetivo para definir la serie es Vitalista.
The Big C es una serie que, sin caer en la ñoñería nos contagia de la vitalidad de Cathy; no es una serie realista, ni pretende serlo, Cathy, enferma terminal, no tiene síntomas de la enfermedad que padece (con diez capítulos emitidos el único síntoma ha sido un bulto) y la relación que mantiene con su médico es más de colegueo que de paciente-doctor. Los secundarios tampoco ayudan a que la serie se nos presente de forma realista, los hombres que rodean a Cathy (su marido, su hijo y su hermano) son caricaturescos y otra excusa para que cambie el chip y empiece a actuar de una manera más relajada y desinhibida; fuera de su familia nos encontramos a su vecina, una cascarrabias encargada de que ponga los pies en la tierra de vez en cuando y su alumna Andrea con la que tiene una relación madre-hija más intensa que con su propio hijo, todos estos personajes no hacen sino recalcar la necesidad de Cathy de ser diferente a lo que venía siendo, una necesidad que existía antes de que le diagnosticasen la enfermedad que no ha sido sino el empujón que ella misma venía pidiendo. Aunque gran parte del peso de la serie recae en la protagonista tiene grandes secundarios, es verdad que algunos personajes simplemente son odiosos (el padre y el hijo son un ejemplo) pero hay otros que han sido una grata sorpresa como el hermano de Darlene, Sean y su ecologismo talibán y Andrea, su alumna, para la que pido más escenas desde ya.
The Big C es una buena serie sobre la vida llena de optimismo a la que le pesa demasiado el título. Pocas series hay en parrilla tan alegres como esta.
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Weeds se despidió de la audiencia con una quinta temporada que confirmaba el bajón que empezó a hacerse evidente en la cuarta, el inesperado final de la temporada parecía un desesperado intento por parte de los guionistas de sacar a los Botwin de una situación que se les había ido de las manos y que había acabado con la frescura y espontaneidad que rodeaba a la familia y que tanto nos gustaba; durante la estancia de Nancy & Company en Nuevo Méjico añoramos las locas aventuras de los Botwin en Agrestic, menos mal que los guionistas recapacitaron, se libraron de la trama mejicana y pusieron a esta peculiar familia "on the road", convirtiendo Weeds en una serie de carretera. Los Botwin pasaron a ser los Newman, los han cambiado, Shane da miedo, ya no es el niño inteligente y adorable que conocimos hace seis años, ha dejado de lado las cuestiones morales y se mueve por una simple relación de coste-beneficio; Silas quiere ser un hombre de provecho, sabe que el camino que ha decidido tomar su familia va a ser su perdición pero no tiene la suficiente fuerza para salir por lo que se deja llevar con algún que otro pequeño acto de rebeldía que se queda en nada; Nancy cada vez está más perdida, sabe que no hay vuelta atrás y observa aterrada en lo que se ha convertido su familia, mientras que Andy intenta tomar las riendas y dejar de ser el perrito faldero de Nancy.
El poner a los Botwin/Newman en la carretera ha sido todo un acierto, cada capítulo nos encontramos con una nueva aventura y nuevos personajes, a cada cual más esperpéntico; la serie ha recuperado la frescura y la espontaneidad de las primeras temporadas, vuelve a ser divertida y en cada capítulo tenemos una nueva sorpresa que hace que la existencia de nuestra familia favorita sea más y más complicada. La renovacíón de la serie por una séptima temporada ha sido una noticia muy bienvenida, ¡larga vida a los Botwin!.

El visionado de Weeds siempre viene acompañado de la otra gran comedia de Showtime, The Big C, una comedia que tampoco es 100% comedia y que no encaja en la categoría de drama así que, como siempre, la dejaremos como dramedia para los que tengan la necesidad de etiquetar la serie. ¿Por qué la incluyo en este post? porque me lo paso bien con ella, no es una serie de carcajadas pero sí de sonrisas aunque parte de un tema muy duro como es el diagnóstico de cáncer de la protagonista quien decide aprovechar el poco tiempo de vida que le queda y disfrutar haciendo todo tipo de locuras que antes no hacía por miedo, por convencionalismo o por prejuicios. El cáncer rápidamente queda de lado, la serie pasa de largo los síntomas de la enfermedad y se centra en el cambio de actitud de Cathy, la protagonista, y en su intento de mejorar la relacion con quienes la rodean a los que decide no contar nada de su enfermedad y es que, si hay un adjetivo para definir la serie es Vitalista.
The Big C es una serie que, sin caer en la ñoñería nos contagia de la vitalidad de Cathy; no es una serie realista, ni pretende serlo, Cathy, enferma terminal, no tiene síntomas de la enfermedad que padece (con diez capítulos emitidos el único síntoma ha sido un bulto) y la relación que mantiene con su médico es más de colegueo que de paciente-doctor. Los secundarios tampoco ayudan a que la serie se nos presente de forma realista, los hombres que rodean a Cathy (su marido, su hijo y su hermano) son caricaturescos y otra excusa para que cambie el chip y empiece a actuar de una manera más relajada y desinhibida; fuera de su familia nos encontramos a su vecina, una cascarrabias encargada de que ponga los pies en la tierra de vez en cuando y su alumna Andrea con la que tiene una relación madre-hija más intensa que con su propio hijo, todos estos personajes no hacen sino recalcar la necesidad de Cathy de ser diferente a lo que venía siendo, una necesidad que existía antes de que le diagnosticasen la enfermedad que no ha sido sino el empujón que ella misma venía pidiendo. Aunque gran parte del peso de la serie recae en la protagonista tiene grandes secundarios, es verdad que algunos personajes simplemente son odiosos (el padre y el hijo son un ejemplo) pero hay otros que han sido una grata sorpresa como el hermano de Darlene, Sean y su ecologismo talibán y Andrea, su alumna, para la que pido más escenas desde ya.
The Big C es una buena serie sobre la vida llena de optimismo a la que le pesa demasiado el título. Pocas series hay en parrilla tan alegres como esta.


























3 comentarios:
Me encanta The Big C y es cierto es una serie optimista, más que pesimista, cada capítulo mejora, y los secundarios comienzan a encontrar su hueco.
Y con Weeds sigo estancado en la cuarta temporada, yo que esperaba llegar para acabar la sexta con todo el mundo, a ver si me pongo con ella de nuevo.
a mi tambien me gustan mucho estas dos series, y creo que cuando dices Darlene quieres decir Cathy---
satrian: The big C ha sido una de las mejores series estrenadas esta temporada, el final ha sido muy emotivo y por lo que tengo entendido se ha confirmado la segunda temporada así que estamos de enhorabuena. Ánimo con Weeds, es cierto que la cuarta y sobretodo la quinta temporada dieron un bajonazo pero la sexta ha sido brutal :)
Anonimo: cierto, es Cathy, jajajajaja, siempre confundo los nombres en la vida real, no iba a ser menos con las series, gracias por el apunte :)
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